
Donde quedo el cuento del Genocidio de indigenas? Que fue de los alharaquientos que se deshacian en denuncias altisonantes y llantos histericos? Que bueno es vivir en libertad no? donde estan esos bloggeritos, donde estan esos "palomillas de ventana" que sumaban y sumaban posts con videitos de gente lumpen diciendo que la policia habia tirado cadaveres a los rios, que miles de indigenas no se habian reintegrado a sus tribus? Hay que ser bastante hijo de puta, con perdon de sus madres y de las putas, para no poner ahora ni una sola linea, para ahora limpiarse las manos, ellos sí, teñidas de sangre ficticia, sangre falsa, periodistas bamba.
Ahora los muy valientes andan retando a que les saquen "una sola linea" donde ellos hablaron de genocidio. Y asi se autodenominan "periodistas", por eso decia, en otro post, que el peridismo lo practica cualquiera y que por tratarse de un jercicio por demas simple, nunca deberia habersele considerado una profesion. Los que le hicieron el juego, con conocimiento de causa o no, a la sedicion, le han puesto la soga al cuello de su ya famelica credibilidad. Lo que queda despues de su resaca de videos y denuncias chicha, es su triste figura de personajillos sin escrupulos.
La Defensoria del Pueblo, ese templo caviar, ese amasijo de gentes pagadas por todos y que se dedican a defender solo a sus amigos, no ha tenido mas opcion que rendirse ante las evidencias y declarar que NO HUBO NINGUN GENOCIDIO. Lo que hubo, añadire yo, fue un traidor asesinato al Estado de Derecho, cometido por varios autores, a saber, los terroristas de siempre vestidos ahora con plumas, los tontos utiles de siempre ahora sentaditos detras de una computadora y con chillosos blogs, los viejos politicos comunistas de siempre, pero ahora con menos brio ( si tu, o.5%) y un nuevo actor, el pseudo periodismo formal que se paso a su bando. Todos estos, mas el tembleque y blandengue primer ministro son los culpables de que estemos ahora amenazados por la violencia y coaccionados por los revoltosos. Necesitamos un golpe de timon que enderece el barco, estos sarrapastrosos tampoco se saldran con la suya esta vez.
